Cuando llega el invierno, el pelaje de los gatos se espesa para hacer frente a las bajas temperaturas. Para los felinos que tienen acceso al exterior, hay menos salidas, y para otros, las siestas se hacen cerca de los radiadores. Ya sea un gato de interior o de exterior, todos adaptar su estilo de vida a la estación, pero ¿cómo se puede ayudar? El frío puede ser peligroso para nuestros amigos de cuatro patas, así que aquí tienes algunos consejos para ayudarles a pasar el invierno.

1) Establecer áreas de descanso

Si su gato tiene acceso al exterior, es importante proporcionarle, o incluso fabricar, un refugio contra el frío cuando usted no esté. Puede ser cualquier cosa, desde una pequeña caseta de madera hasta un transportín especialmente acondicionado. Lo importante es que este refugio

  • De fácil acceso;
  • Tiene dos aberturas para que su mascota pueda escapar fácilmente en caso de problema;
  • Elevado, utilizando, por ejemplo, tablones de madera. De este modo, el refugio ya no estará en contacto con el suelo y estará mejor protegido del frío y la humedad. Además, cuanto más alto sea el refugio, más podrá vigilar tu mascota el entorno;
  • Alfombra de paja. La paja tiene muchas ventajas. Es un material natural y un gran aislante. Así que puedes colocar un poco en el suelo del refugio. Pero no confundas la paja con el heno, que no sólo es un mal aislante, sino que además corre el riesgo de enmohecerse con el tiempo;
  • Sin comida para no despertar la curiosidad de otros animales;

Para perfeccionar el aislamiento de tu refugio, puedes cubrir las paredes interiores con poliestireno, para mantener aún mejor el calor.

6 consejos para cuidar de su gato en invierno

Si su gato no tiene acceso al exterior, o no quiere enfrentarse a la crudeza del invierno, piense en hacer algunos cambios en su casa. Coloque el lecho cerca de radiadores u otras fuentes de calor. No hace invertir. Una simple manta de forro polar doblada o una cesta servirán. Sin embargo, tenga cuidado de no poner estas camas en contacto directo con la fuente de calor para evitar quemaduras o incluso un incendio.

2) Mantenga ocupado a su gato

Aunque su felino tienda a dormir más en invierno, es importante recordar que un gato que duerme demasiado también puede ser un gato aburrido. Por término medio, un gato duerme entre 13 y 15 horas al día. Sus siestas se reparten a lo largo del día y de la noche. Contrariamente a la creencia popular, los gatos no son animales nocturnos, sino más bien animales de amanecer y anochecer. Su reloj interno les incita a salir al mismo tiempo que sus presas. Esto explica los famosos «quince minutos de locura» a la hora de dormir y los insistentes maullidos al amanecer.

Para ocupar los días de invierno de su mascota y limitar esos repentinos momentos de excitación, ¡hay que ayudarle a gastar su energía! Nada más sencillo:

  • Instale juguetes educativos. Estos juguetes son como rompecabezas para gatos en los que se esconden croquetas o golosinas. Tu gato tiene que averiguar cómo llegar a su recompensa
  • Coloque una caja de cartón en su salón. Este económico envoltorio tiene fama internacional entre los felinos. ¡Te esperan horas de diversión!
  • Instale un árbol para gatos o una silla cerca de la ventana para que su gato pueda observar: una necesidad fundamental para su bienestar;
  • Juegue con él Aunque tu gato tenga muchos juguetes, es poco probable que se pase el día jugando solo. Es importante que juegues con tu mascota al menos entre 10 y 15 minutos al día. Un trozo de cuerda, un cordón de zapato o un corcho son algunos de los accesorios cotidianos que mantienen entretenidos a ;

3) Inspeccione a su mascota

Si su gato sale al exterior, es importante que compruebe regularmente el aspecto de las almohadillas de sus patas. Pueden estar dañadas por el frío o incluso por la sal utilizada para evitar la formación de hielo. Para limpiarlas, límpialas suavemente con un guante húmedo.

Sepa que los periodos de calma o de mimos son el momento perfecto para inspeccionar suavemente a su mascota. Acarícielo palpándole la barriga y las patas, y mírele las orejas y la boca. Si su mascota se niega, no insista. Estos momentos deben seguir siendo agradables para él, así que no le fuerce. Puede repetir la experiencia otro día.

4) Proteger a los gatos y gatitos ancianos y enfermos

En los extremos de la vida, los gatos son más sensibles a las temperaturas invernales (¡y estivales!). Para protegerlos, instala el lecho cerca de fuentes de calor y dales acceso a lugares donde puedan mantenerse calientes, como el armario o el edredón.

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5) Ajustar su ración

En invierno, los gatos engordan de forma natural. Esta grasa extra les ayuda a sobrellevar el invierno. Por tanto, debe asegurarse de que la ración de su mascota se adapta a la estación, pero también a su nivel de actividad. Dependiendo de su estilo de vida (interior/exterior), su estimulación diaria y su temperamento, sus necesidades energéticas variarán. Para comprenderlo mejor, nada como un collar GPS que detecte la actividad diaria de su mascota. La aplicación te dará un informe de su actividad diaria. Esta información ayudará a tu veterinario a adaptar las raciones de forma más eficaz.

6) Retire el anticongelante

En invierno, es imposible no mencionar el anticongelante . Este temible veneno para gatos (y perros) se presenta en forma de líquido viscoso. Por desgracia, su sabor dulce resulta irresistible para muchos gatos. Sin embargo, este producto puede causar graves daños en el sistema renal, provocando la muerte en pocos días. Así que tenga cuidado.

Para evitar esta dramática situación, no hay más solución milagrosa que impedir que tu mascota acceda a tu coche.